El sistema boliviano para que tu empresa le pregunte a sus documentos
En cualquier oficina de La Paz, Santa Cruz o Cochabamba se repite la misma escena: alguien necesita un dato que sabe que está escrito, pero no recuerda dónde. Está en el contrato que se firmó hace tres meses, en el manual del sistema, en la propuesta que mandó el proveedor o en la planilla del trimestre pasado. Se abre el archivo, se hace Ctrl+F, salen catorce coincidencias y ninguna es la buena. Media hora después el dato aparece — o no aparece, y se termina llamando por teléfono a preguntar algo que estaba escrito.
Ese tiempo no se pierde por desorden. Se pierde porque buscar palabras no es lo mismo que buscar respuestas. Un buscador encuentra dónde aparece la palabra "garantía"; lo que hace falta saber es cuánto dura, qué la anula y desde cuándo cuenta.
Y ahí es donde Chat Docs IA ayuda. Se sube el documento — PDF, Word, Excel, CSV, Markdown o texto — y se le pregunta como se lo preguntarías a un compañero que se lo leyó entero: "¿cuál es el plazo de entrega y qué pasa si se incumple?". La respuesta llega en segundos, y con ella viene lo importante: de qué documento salió, de qué página y el texto literal que la respalda. Un clic y estás viendo el párrafo original, así que nadie tiene que creerle: puede comprobarlo.
Lo que no hace, y por eso puedes confiar en lo que sí hace
Chat Docs IA responde únicamente con lo que hay en tus archivos. No completa con conocimiento general ni rellena huecos con algo que suene razonable. Si se pregunta por un dato que no está, dice que no lo encuentra en lugar de inventarse una cifra. Esa negativa, que parece un defecto, es justamente lo que hace que el resto de respuestas valgan algo.
Pruébalo tú antes de decidir nada por tu empresa
No hace falta pedir una demostración ni esperar a que alguien te devuelva la llamada. Creas tu cuenta, entras y lo pruebas con un documento tuyo de verdad, no con un ejemplo preparado. Funciona desde el navegador, en la computadora de la oficina o en el celular, sin instalar nada y sin depender de una tarjeta internacional.
En esa prueba tienes hasta cinco documentos y un cupo de consultas cada día, suficiente para saber si te sirve. Los archivos se borran a las 24 horas.
Y cuando decides implementarlo
Ahí habilitamos la cuenta de tu empresa: damos de alta a los usuarios que necesites, cada uno sube los documentos con los que trabaja y puede compartirlos con su equipo, con su propio chat privado. Los documentos se conservan 30 días desde que se cargan y nunca se usan para entrenar modelos.
No se cobra por usuario ni hay mensualidad fija: a fin de mes se factura según el uso que le haya dado tu equipo, en una sola factura.
Buscar es encontrar palabras. Preguntar es encontrar respuestas. Si tu empresa trabaja con documentos todos los días —en Santa Cruz, en La Paz, en Cochabamba o donde sea—, la diferencia entre las dos cosas son horas de la semana de cada persona.
¿Lo probamos con un documento tuyo?
Entra a la demo y pruébalo ahora, sin tarjeta. Si le sirve a tu equipo, lo implementamos en tu empresa.